06/01/2021 – Miércoles. Epifanía del Señor – 6/1/2021 – Wednesday. Epiphany of the Lord – Mercredi. Épiphanie du Seigneur

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06/01/2021

LETTURA DEL GIORNO

Dal libro del profeta Isaìa
Is 60,1-6

VANGELO DEL GIORNO

Dal Vangelo secondo Matteo
Mt 2,1-12

GOSPEL OF THE DAY

06/01/2021

From the Gospel according to Mark

Mk 6:45-52

6/1/2021 – Miércoles. Epifanía del Señor.
1ª lectura:

La gloria del Señor amanece sobre ti.
Lectura del libro de Isaías 60, 1-6
¡Levántate y resplandece, Jerusalén, porque llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti!
Las tinieblas cubren la tierra, la oscuridad los pueblos, pero sobre ti amanecerá el Señor, y su gloria se verá sobre ti.
Caminarán los pueblos a tu luz, los reyes al resplandor de tu aurora.
Levanta la vista en torno, mira: todos ésos se han reunido, vienen hacia ti; llegan tus hijos desde lejos, a tus hijas las traen en brazos.
Entonces lo verás y estarás radiante; tu corazón se asombrará, se ensanchará, porque la opulencia del mar se vuelca sobre ti, y ta ti llegan las riquezas de los pueblos.
Te cubrirá una multitud de camellos, dromedarios de Madián y de Efá.
Todos los de Saba llegan trayendo oro e incienso, y proclaman las alabanzas del Señor.

Salmo: Sal 71, 1-2. 10-11. 12-13
R. Se postrarán ante ti, Señor, todos los pueblos de la tierra.

Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud. R.

Los reyes de Tarsis y de las islas le paguen tributo.
Los reyes de Saba y de Arabia le ofrezcan sus dones;
póstrense ante él todos los reyes,
y sírvanle todos los pueblos. R.

Él librará al pobre que clamaba,
al afligido que no tenía protector;
él se apiadará del pobre y del indigente,
y salvará la vida de los pobres. R.

2ª lectura:

Ahora ha sido revelado que los gentiles son coherederos de la promesa.
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 3, 2-3a. 5-6
Hermanos:
Habéis oído hablar de la distribución de la gracia de Dios que se me ha dado en favor de vosotros,
los gentiles .
Ya que se me dio a conocer por revelación el misterio, que no había sido manifestado a los hombres
en otros tiempos, como ha sido revelado ahora por el Espíritu a sus santos apóstoles y profetas: que
también los gentiles son coherederos, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la promesa en
Jesucristo, por el Evangelio.

Aleluya Cf. Mt 2, 2
R. Aleluya, aleluya, aleluya.
V. Hemos visto salir su estrella
y venimos a adorar al Señor. R.

Evangelio:

Venimos a adorar al Rey.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 2, 1-12
Habiendo nacido Jesús en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes, unos magos de Oriente se
presentaron en Jerusalén preguntando:
«¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y, venimos a
adorarlo».
Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó, y todo Jerusalén con él; convocó a los sumos sacerdotes
y a los escribas del país, y les preguntó dónde tenia que nacer el Mesías.
Ellos le contestaron:
«En Belén de Judea, porque así lo ha escrito el profeta:
“Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres ni mucho menos la última de las poblaciones de Judá, pues de ti saldrá un jefe que pastoreará a mi pueblo Israel”».
Entonces Herodes llamó en secreto a los magos para que le precisaran el tiempo en que había
aparecido la estrella, y los mandó a Belén, diciéndoles:
«ld y averiguad cuidadosamente qué hay del niño y, cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo
también a adorarlo».
Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y de pronto, la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño.
Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño
con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra.
Y habiendo recibido en sueños un oráculo, para que no volvieran a Herodes, se marcharon a su tierra por otro camino.

WORD OF THE DAY

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06/01/2021

READING OF THE DAY

A reading from the First Letter of John

1 Jn 4:11-18

Beloved, if God so loved us,
we also must love one another.
No one has ever seen God.
Yet, if we love one another, God remains in us,
and his love is brought to perfection in us.

This is how we know that we remain in him and he in us,
that he has given us of his Spirit.
Moreover, we have seen and testify
that the Father sent his Son as savior of the world.
Whoever acknowledges that Jesus is the Son of God,
God remains in him and he in God.
We have come to know and to believe in the love God has for us.

God is love, and whoever remains in love remains in God and God in him.
In this is love brought to perfection among us,
that we have confidence on the day of judgment
because as he is, so are we in this world.
There is no fear in love,
but perfect love drives out fear
because fear has to do with punishment,
and so one who fears is not yet perfect in love.

GOSPEL OF THE DAY

From the Gospel according to Mark
Mk 6:45-52

After the five thousand had eaten and were satisfied,
Jesus made his disciples get into the boat
and precede him to the other side toward Bethsaida,
while he dismissed the crowd.
And when he had taken leave of them,
he went off to the mountain to pray.
When it was evening,
the boat was far out on the sea and he was alone on shore.
Then he saw that they were tossed about while rowing,
for the wind was against them.
About the fourth watch of the night,
he came toward them walking on the sea.
He meant to pass by them.
But when they saw him walking on the sea,
they thought it was a ghost and cried out.
They had all seen him and were terrified.
But at once he spoke with them,
“Take courage, it is I, do not be afraid!”
He got into the boat with them and the wind died down.
They were completely astounded.
They had not understood the incident of the loaves.
On the contrary, their hearts were hardened.

 

PAROLE DU JOUR

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06/01/2021

LECTURE DU JOUR

Lecture de la première lettre de saint Jean
(1 Jn 4, 11-18)

Bien-aimés,
puisque Dieu nous a tellement aimés,

nous devons, nous aussi, nous aimer les uns les autres.
Dieu, personne ne l’a jamais vu.
Mais si nous nous aimons les uns les autres,
Dieu demeure en nous,
et, en nous, son amour atteint la perfection.
Voici comment nous reconnaissons
que nous demeurons en lui
et lui en nous :
il nous a donné part à son Esprit.
Quant à nous, nous avons vu et nous attestons
que le Père a envoyé son Fils
comme Sauveur du monde.

Celui qui proclame que Jésus est le Fils de Dieu,
Dieu demeure en lui,
et lui en Dieu.
Et nous, nous avons reconnu l’amour que Dieu a pour nous,
et nous y avons cru.
Dieu est amour :
qui demeure dans l’amour demeure en Dieu,
et Dieu demeure en lui.
Voici comment l’amour atteint, chez nous, sa perfection :
avoir de l’assurance au jour du jugement ;
comme Jésus, en effet, nous ne manquons pas
d’assurance en ce monde.
Il n’y a pas de crainte dans l’amour,
l’amour parfait bannit la crainte ;
car la crainte implique un châtiment,
et celui qui reste dans la crainte
n’a pas atteint la perfection de l’amour.

ÉVANGILE DU JOUR

Évangile de Jésus Christ selon saint Marc
(Mc 6, 45-52)

Aussitôt après avoir nourri les cinq mille hommes,
Jésus obligea ses disciples à monter dans la barque
et à le précéder sur l’autre rive, vers Bethsaïde,
pendant que lui-même renvoyait la foule.
Quand il les eut congédiés,
il s’en alla sur la montagne pour prier.
Le soir venu, la barque était au milieu de la mer
et lui, tout seul, à terre.
Voyant qu’ils peinaient à ramer,
car le vent leur était contraire,
il vient à eux vers la fin de la nuit
en marchant sur la mer,
et il voulait les dépasser.
En le voyant marcher sur la mer,
les disciples pensèrent que c’était un fantôme
et ils se mirent à pousser des cris.
Tous, en effet, l’avaient vu et ils étaient bouleversés.
Mais aussitôt Jésus parla avec eux et leur dit :
« Confiance ! c’est moi ; n’ayez pas peur ! »
Il monta ensuite avec eux dans la barque
et le vent tomba ;
et en eux-mêmes
ils étaient au comble de la stupeur,
car ils n’avaient rien compris au sujet des pains :
leur cœur était endurci.